Subrayar por sí solo ayuda poco a aprender de un texto. Una revisión de 2013 lo calificó como una técnica de baja utilidad, y un metaanálisis de 2022 encontró que mejora algo el recuerdo, pero no la comprensión. Las marcas sí sirven para otra cosa: dejarte un mapa para volver a lo que te importó.
Qué dicen los estudios sobre subrayar
La revisión de Dunlosky y colaboradores de 2013, publicada en Psychological Science in the Public Interest, evaluó diez técnicas de estudio. Subrayar y resaltar quedaron entre las de baja utilidad, junto con releer; las mejor calificadas fueron practicar con preguntas y repartir el estudio en el tiempo.
Un metaanálisis de Ponce, Mayer y Méndez de 2022, en Educational Psychology Review, reunió 36 artículos publicados entre 1938 y 2019, con 85 tamaños de efecto. Cuando quien lee subraya por su cuenta, mejoró el recuerdo (efecto promedio de 0,36), pero no la comprensión (0,20). Ayudó a estudiantes universitarios (0,39) y no a escolares (0,24). Cuando el texto ya venía con lo importante resaltado por un docente, mejoraron el recuerdo y la comprensión (0,44 en ambos).
Los dos trabajos miden aprendizaje de textos académicos con pruebas posteriores. No dicen nada sobre el placer de leer ni sobre lo que hacés con tus lecturas personales.
¿Y tomar notas a mano en vez de en la computadora?
Un estudio muy citado de Mueller y Oppenheimer de 2014 informó que quienes tomaban notas a mano respondían mejor preguntas conceptuales que quienes usaban laptop. Una réplica de Morehead, Dunlosky y Rawson de 2019 no encontró diferencias consistentes entre los grupos, ni siquiera frente a un grupo que no tomó notas, y concluyó que es prematuro decidir qué método es mejor. Otra réplica de Urry y colaboradores de 2021 tampoco encontró que escribir a mano mejorara el aprendizaje inmediato.
Hoy la evidencia no alcanza para afirmar que el papel o la pantalla te hagan recordar más al anotar.
Para qué sirven las marcas, aunque no sean un atajo
Que subrayar no sea una técnica de estudio potente no vuelve inútiles las marcas. Una línea al margen te dice dónde estaba la frase que querías citar; un signo de pregunta te recuerda qué querías verificar; dos palabras tuyas registran qué pensaste en ese momento. Son usos prácticos, no promesas sobre tu memoria.
Un código de marcas para tus lecturas
Esta es una ficha original propuesta por KeepAnalog. Usala en papel o en pantalla:
- Una línea al margen, no párrafos enteros pintados. Marcá dónde está la idea, no el texto completo.
- "?" para lo que no entendiste o querés comprobar.
- "!" para lo que te sorprendió o contradice algo que pensabas.
- "→" y una palabra para conectar con otra lectura.
- Al terminar, una o dos frases con tus palabras sobre la idea principal, en la primera o la última página.
Si un día volvés al texto, el código te deja un mapa: qué te importó, qué te quedó en duda y con qué lo relacionaste.
Dónde encaja una edición impresa
KeepAnalog convierte links públicos elegidos por una persona en una edición impresa para Argentina; cada link tiene que resolver a una página HTML o un PDF para entrar. En papel podés usar este código con una birome, pero eso no lo vuelve una técnica de estudio mejor que la pantalla. Si querés pensar cuándo conviene cada formato, mirá papel o pantalla según la tarea; y para volver a las ideas sin acumular, cómo aprender algo nuevo cada día.
